Viernes Bizarro... Educando a los padres

Viernes Bizarro… Educando a los padres

Ríos de tinta están corriendo esta semana tras la decisión de la diputada por Podemos, Carolina Bescansa, de acudir a la sesión de constitución del Congreso con su bebé.

Más allá de los colores políticos de cada uno, del postureo de la iniciativa o de lo chocante que puede resultar esta imagen en nuestro país (puesto que en las cámaras europeas este tema está un poco más implantado), lo cierto es que la decisión de Carolina Bescansa ha reabierto el debate en torno a la problemática de muchas mujeres que no lo tienen nada fácil a la hora de conciliar vida laboral y familiar. Mujeres para las que la maternidad sigue siendo un lastre en su carrera profesional.

El gesto de esta diputada ha puesto todas estas cuestiones sobre la mesa, sí, pero también alguna otra que desde Oh My Word!, que somos de ver más allá, hemos detectado al vuelo. Este asunto no es otro que la querencia de la raza humana (hombres y mujeres indistintamente, con o sin descendencia) por criticar el modo en el que otros padres educan a sus hijos.

Los seres humanos tenemos una tendencia innata al rexoube que, visto lo visto, se acentúa cuando contemplamos cómo otros seres humanos preparan a su descendencia para el futuro. Poco importa lo que hagan los progenitores. Ya sean de esos que dejan llorar a sus hijos hasta desgañitarse, o de aquellos a los que no les llegan los brazos para acunarlos y consolarlos en medio de una rabieta, lo único seguro es que para el resto de seres humanos que estén a su alrededor, la decisión adoptada nunca será la más correcta.

Si a los ciudadanos de a pie nos gusta criticar maternidades y paternidades ajenas, imaginaos cómo será la cosa para los creativos publicitarios de Viernes Bizarro, que son tan de meter el dedo en la llaga y, además, muy malamente.

Con esta brevísima introducción, desde Oh My Word! os presentamos el tema de nuestro Viernes Bizarro de hoy. Si aun con eso y con el título no os ha quedado la cosa clara, lo mejor será que pasemos a analizar estos dos anuncios:

Bebe con partes del cuerpo rotas

Como sigas llorando te quedas sin merienda y sin Loctite

 

Puedes perder algo más que tu paciencia

En el primer ejemplo de hoy traemos el caso de la asociación portuguesa Good Parents, con una creatividad que convierte a este nené en una suerte de figurilla (hueca) de porcelana (china).

Desde Oh My Word! queremos pensar que estos buenos padres portugueses nos están hablando metafóricamente, advirtiéndonos de que perder la paciencia con nuestros hijos (figurados) puede acabar rompiéndolos por dentro. Queremos pensar esto porque también cabe la posibilidad de que nos estén diciendo que nunca debemos estampar a nuestros hijos (figurados) contra una pared rompiéndoles un brazo y una pierna, por muy de los nervios que nos estén poniendo. Pero puesto que esto ya se presupone, nos quedaremos con la primera opción.

En cualquier caso, queremos agradecer a Good Parents este gran consejo para la vida y para la educación de nuestros hijos (figurados). Sin vosotros nunca hubiésemos adivinado que no es conveniente tener explosiones de histeria frente a nuestra descendencia (figurada). Gracias, de corazón.

Bebe muerto

Se venden pies. Poco uso.

 

¿Estás matando a tu bebé?

2.500 bebés pierden su vida en el primer mes de vida por causas que se pueden prevenir. Aprende hoy cómo proteger a tu hijo del Síndrome de Muerte Súbita Infantil en: http://kidshealth.org

Edad: 28 días
Causa de la muerte: padres descuidados

Desde KidsHealth saben que un Photoshop de mentirijillas con un niño hueco medio roto ya no impresiona a nadie, por eso, para su anuncio, optaron por presentar a un bebé fiambre. Entre algodones, eso sí, que el frío metal de las camillas del depósito de cadáveres es demasiado impactante...

Por si el dedo acusador de KidsHealth no quedaba meridianamente claro, y teniendo en cuenta que se dirigen a padres descuidados cuyo fuerte no es la atención, en KidsHealth optaron por etiquetar al pequeño cadáver con acusaciones directas, que este es un asunto demasiado grave como para andarse con sutilezas.

Después de ver este anuncio, desde Oh My Word! creemos que KidsHealth ha contribuido a salvar la vida de muchos muchos recién nacidos (principalmente de los recién nacidos que iba a sobrevivir igualmente), lo que ya no tenemos tan claro es que todos los progenitores hayan logrado superar encadenadas noches en vela repasando esta web de manera obsesiva. Por supuesto y como su propio nombre indica, ese no es un problema de KidsHealth.

Es el momento de que todos los padres (reales y figurados) que nos seguís nos deis vuestra opinión. ¿Cuál creéis que es el mejor peor anuncio de esta semana?

Leave a Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.